Buscar

diario de un jeiter

fecha

17 agosto, 2015

El efecto dominguero

El viernes fui al teatro con una mujer guapa e inteligente cuyo nombre guardaré, de manera egoísta, en el anonimato. La obra no me gustó, pero tampoco diré el título porque pues ni que fuera crítico de teatro —aunque, debo aclarar,... Seguir leyendo →

Anuncios

No, no voy a cambiar de coche

Mi coche es un Pointer, tiene catorce años (estoy planeando su fiesta de quince) y funciona. Y funciona bien, debo aclarar. La edad, sin embargo, se le nota en la pintura, porque siempre ha dormido a la intemperie, y en... Seguir leyendo →

Eventualmente, dicen

El idioma es una convención entre un grupo de personas mediante el cual podemos darnos a entender de mejor manera y mejorar nuestro nivel de comunicación. Es decir, acordamos —en un proceso que, al menos en el español, se documenta... Seguir leyendo →

De mi desprecio por las mayúsculas

siempre he sentido un desprecio contenido por las mayúsculas. eso provoca en mí una división interna. una pequeña guerra entre mi gusto por la corrección ortográfica y la saciedad de mis deseos impuros de democratizar todas las letras. esta superioridad... Seguir leyendo →

Unidad no es sinónimo de vehículo

Y entonces, uno escucha al chalán del pesero que le dice a una “damita, súbale a la unidad, todavía hay lugares”. En ese momento, despiertan en mi los deseos más sangrientos y crueles de los que soy capaz (a veces,... Seguir leyendo →

El último de la fila

Desde hace muchos años entendí que no importa cuál sea el método que use para escoger una fila, porque donde sea que me forme será la más lenta. No hay remedio. En general, no es tan malo; uno aprende a... Seguir leyendo →

De dúos y duetos

Siempre me he preguntado por qué esta necesidad de parear todo. Como si todo tuviera que ir acompañado. Empezando por el título de esta entrega, pareciera que todo debe ir de la mano con algo. Antes de que empiecen a... Seguir leyendo →

Si la pendejez doliera

La naturaleza, en su infinita sabiduría, nos ha proveído con alarmas intrínsecas que nos avisan de peligros, enfermedades y otras cosas que podrían atentar contra nuestra vida. Un sistema ligado íntimamente con nuestro instinto de supervivencia. Así, por ejemplo, el... Seguir leyendo →

Los domingos sacan lo peor de mí

Es una tontería, lo sé. Pero también sé que no soy el único que detesta los domingos. Somos muchos. No, el que seamos muchos no lo hace menos tonto (si acaso, todo lo contrario), pero es inevitable. Y sé que... Seguir leyendo →

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑