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diario de un jeiter

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Locura personal

Cómo escribir este blog

Encontrar algo de qué escribir en este blog luego de casi cuatro años años, luego de ciento ochenta y nueve publicaciones, se está convirtiendo en una misión bastante compleja cada semana. Porque nunca se trata solo del tema; podría, fácilmente,... Seguir leyendo →

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Plana

En una metáfora efectista y efectiva, mi gata decidió tirar al mundo de su pedestal; es decir, tiró al suelo un globo terráqueo que tengo y rompió la base. El globo giró unos centímetros hasta que se atrancó mientras la... Seguir leyendo →

Tres pistas

Llevo varias semanas haciendo malabares, guardando el equilibrio sobre una cuerda floja al tiempo que juego con tres antorchas que me voy pasando de mano a mano con sendas piruetas por el aire. Como un profesional; como si fuera yo... Seguir leyendo →

Satélite

Mi adolescencia la transité en los años ochenta, viviendo en Ciudad Satélite, esa suerte de gueto disfrazado de suburbio gringo, jugando en los parques escondidos y caminando por los callejones que comunicaban secretamente sus circuitos. Esos años se sienten como... Seguir leyendo →

María

En casa de mi abuela había un tarro que siempre estaba lleno de galletas Marías. En cualquier momento, podíamos pasar por ahí, coger una, dos o veinte galletas y seguir con lo que estuviéramos haciendo mientras nos las comíamos. La... Seguir leyendo →

Veinte

Tenía unos once años de edad, era la tarde de un verano interminable y quería ir al cine a ver Rocky III (1982). Mi primo —apenas dos meses y medio mayor— y yo estuvimos toda la mañana planeando una estrategia... Seguir leyendo →

Celebrar

Tengo un proyecto cuya culminación he postergado innecesariamente durante los pasados tres años. Pero no sólo han sido tres años. Empecé a trabajar en él hace 10 años y en el ínter ha habido cuatro años de trabajo interrumpidos dos... Seguir leyendo →

Acento

Hace unos días me vi atrapado en una cola del súper que quedó paralizada por quién sabe qué inconveniente. Tengo un don inexplicable para escoger las peores filas, como ya había apuntado en este texto, por lo que me lo... Seguir leyendo →

Un lindo gatito

Hace tres semanas, apenas cinco meses después de que muriera mi gata, llegó a tocar a mi puerta una amiga de quien ya he hablado en este espacio, aunque su identidad he mantenido en el anonimato. Eran las 10 de... Seguir leyendo →

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